Ab radice (II). El día que morimos las dos. Los brotes rojos (2025), de Cristina Arribas González, puede definirse, en términos académicos, como una continuación del proyecto poético iniciado en el primer volumen, en la que se profundiza en una poética de la transformación, desplazando el foco desde la herida (estigma) hacia su proceso de mutación simbólica y regeneración.
La obra constituye un texto de escritura híbrida lírico-narrativa que problematiza la identidad a través de una experiencia límite —figurada como una “muerte dual”— y su posterior resignificación en clave de renacimiento. El discurso articula una dialéctica entre destrucción y emergencia, donde la subjetividad se reconfigura desde sus restos.
Ejes conceptuales y formales
Muerte simbólica y desdoblamiento del yo:
El título introduce una escisión radical (“morimos las dos”) que sugiere la coexistencia de identidades o estados del sujeto. La muerte funciona como metáfora de ruptura psíquica y transición.
Poética de la metamorfosis:
Frente al énfasis en la herida del primer volumen, aquí se desarrolla un proceso de transformación donde el dolor deviene materia de cambio.
Los “brotes rojos” como símbolo:
Imagen central que articula ambivalencias: vida y violencia, regeneración y herida abierta. El color rojo puede leerse como signo de sangre, pasión o vitalidad emergente.
Continuidad de la metáfora de la raíz (radice):
La noción de raíz se expande hacia la idea de crecimiento: desde lo subterráneo (origen, trauma) hacia lo visible (brote, nueva forma de ser).
Alteridad e intersubjetividad:
El “tú” adquiere mayor densidad, pudiendo representar tanto un otro real como una proyección del yo escindido.
Hibridación genérica consolidada: integración de prosa poética, verso libre y fragmentos narrativos.
Mayor cohesión simbólica: aunque mantiene la fragmentariedad, el texto presenta una red de imágenes más sistemática (muerte, sangre, brote).
Intensificación del tono elegíaco: presencia de duelo, pérdida y tránsito.
Polifonía enunciativa: voces que dialogan o se superponen, reforzando la idea de identidad múltiple.
Ubicación teórica
Puede situarse en diálogo con:
las poéticas del duelo y la pérdida,
la literatura de la transformación subjetiva,
y las corrientes contemporáneas de autoficción y escritura del trauma, con un énfasis mayor en la reelaboración simbólica frente a la mera exposición de la herida.
Síntesis
En conjunto, Ab radice (II). El día que morimos las dos. Los brotes rojos amplía el proyecto estético de la autora al proponer una poética de la muerte y el renacimiento, donde la disolución del sujeto deviene condición necesaria para la emergencia de nuevas formas de identidad.
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